Pozoblanco

De Los muertos de la Guerra Civil
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Pozoblanco, arciprestazgo de Pozoblanco-Villanueva, diócesis de Córdoba. Noticias de prensa sobre Pozoblanco.

Documentación en la Causa general, legajo 1044, expediente 22 (74 folios).

Libro de Laura López sobre Pérez Salas Archivo:Lauralopez perezsalas.pdf.

Según el testimonio de un guardia civil, fue otro guardia civil apellidado Rivallo, que había sido escribiente del capitán de Pozoblanco, quien fue delatando a los rehenes del Legazpi y causando así su asesinato.

Libros sobre la guerra en Pozoblanco en la Biblioteca Nacional.
Lápidas de los caídos en Pozoblanco.

Los guardias civiles fueron absueltos en Valencia por un secretario de sala, Luis Cisneros Delgado, que sería fusilado en Paterna el 28 de junio de 1939.

Relato resumido de hechos de guerra desde la perspectiva republicana en la web de la Junta de Andalucía. Emplea para la represión de posguerra una terminología ("sacas") que hubiera debido emplear para la represión revolucionaria, que ni menciona:

La aplicación de la ley de fugas durante el mes de abril de 1939 produjo en Córdoba 60 víctimas, que sepamos, todas en el Norte de la provincia. La mayor parte aparecen inscritas en el Juzgado de Pozoblanco. La represión inicial en la comarca de los Pedroches se dirigió desde Pozoblanco en el mes de abril. Entre los 13 primeros fusilados en Pozoblanco se encontraba Máximo Castro, que había pertenecido al Comité de Guerra en 1936.

Pozoblanco fue el centro de la resistencia republicana en el Valle de los Pedroches durante la posguerra, por lo que sufrió una represión implacable. Ya hemos señalado como durante el mes de abril de 1939, desde Pozoblanco se coordinó la aplicación de la “ley de fugas” intensamente a los primeros presos de la localidad y de pueblos próximos.

Durante este primer bienio de la represión, 1939-40, se fusiló a 151 personas en Pozoblanco (84 en 1939 y 67 en 1940), desde abril del “Año de la Victoria” hasta septiembre de 1940. Durante muchos meses las ejecuciones se practicaron a plena luz del día, por la tarde. Por supuesto, las garantías jurídicas de los procedimientos eran inexistentes, y menos aún en 1939, cuando el “enterado” de Franco llegaba a los pocos días de dictarse sentencia, con lo que la posibilidad de apelación o de revisión quedaba excluida.

Los acusados de pertenecer al Comité de Pozoblanco, como en los demás pueblos, fueron perseguidos con saña.

La principal víctima fue Bautista Herruzo de la Cruz, ex capitán del Batallón Pedroches, comunista, ex concejal del Frente Popular. Después de sufrir salvajes torturas, acabó fusilado el 11 de mayo. Los acusaban de haber informado en contra de los derechistas ejecutados en Valencia en 1936, adonde fueron enviados desde Pozoblanco.

El 28 de mayo de 1940 fusilaron a otro miembro del Comité de Pozoblanco: Samuel Romero Estrella. Un miembro más del Comité, Miguel Justo Sánchez Garrido, conocido como Justo El Policía, fue pasado por las armas el 12 de junio. Se dice que le dieron trece tiros de gracia.

La última saca que se realizó en Pozoblanco fue el 12 de septiembre de 1940, con tres víctimas (el aludido Antonio Medrán, de Dos Torres, y dos de Pozoblanco: José Rico y Miguel Herrero). A partir del 20 de septiembre la represión de tipo sumarial cesó en Pozoblanco, porque los presos fueron trasladados ese día a la cárcel de Córdoba.

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