|
Aviones a reacción
y bombas atómicas: los últimos agentes con destino
a América

El 20 de agosto,
cinco aviones del USS Bogue hundieron al U 1229 (IXC/40, KK Armin
Zinke) al sureste de Terranova (42º 20' N,
51º 39' O). Lo más relevante en esta operación
no fue el comportamiento "suicida" del comandante de este
U-Boot con Schnorchel (que, a pesar de haber sido atacado varias
veces, pasó a navegar en superficie cuanto más se
acercaba a la costa americana: Zinke y otros 17 tripulantes no sobrevivieron
al ataque), sino la captura de un agente de la Abwehr que se contaba
entre los 41 supervivientes. Oskar Mantel, "de inteligencia
extraordinariamente elevada" -según rezaba el informe
que los aliados elaboraron tras su captura- tenía como misión
enterarse de cúando tendrían los norteamericanos disponibles
bombarderos a reacción (lo que para los alemanes equivaldría
a quedar definitivamente desarmados frente a los ataques contra
sus ciudades e industrias). Los interrogatorios mostarían
que conocía, por ejemplo, las zonas de ocupación en
que iba a ser dividida Alemania tras la guerra. No nos entretendremos
aquí en la interesante carrera de este agente, descrita por
Gellermann, más que para decir que por una vez fue el U-Boot
y no los agentes, quienes echaron a pique los planes de la Abwehr.

PARA LEER EL TEXTO
COMPLETO

|