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Septiembre de 1943:
el regreso al Atlántico norte
En menos de cuatro
meses, Dönitz tuvo listas para entrar en acción
las "nuevas armas" de que habló en mayo. Una de
ellas era ofensiva: el torpedo Zaunkönig ("chochín",
T V: en algunas fuentes denominado T5); y la otra defensiva: los
cañones antiaéreos (Flak). Además de los torpedos
con motor propulsado por alcohol (conocidos como T-I, G7a o "Ato")
y con motor eléctrico (T-III, G7e o "Eto"), que
podían explotar por impacto o por el campo magnético;
desde la primavera de 1943 existía el Federapparatetorpedo
(FAT), que era un G7a ó G7e llamado también "torpedo
para convoyes", dotado con un sistema de dirección para
maniobrar en zigzag.
Por
lo que hace a la protección antiaérea, se instalaron
en los U-Boote cañones gemelos de 20 mm bajo el puente, y
en la barcaza inferior (Wintergarten) un montaje semejante cuádruple.
Quedó pendiente de resolver la instalación de un cañón
de 37 mm con el que Dönitz quería mejorar la capacidad
antiaérea, ya que, con su escaso alcance (1.000 metros),
los de 20 mm no podían impedir que los aviones lanzaran sus
cargas de profundidad, ni perforar su blindaje. Además, para
compensar el aumento de peso, se desmontó el cañón
de 88 mm. de la cubierta, con lo que todo ataque a mercantes en
superficie quedó en adelante excluido.
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