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"Los submarinos
(ingleses) no hacen nunca prisioneros"

Entretanto, una
unidad del arma submarina británica fue protagonista de un
suceso que no tendría réplica parangonable por parte
alemana. El 4 de julio, el submarino Torbay, al mando de
Anthony Miers, hundió en el Egeo, entre Andros y Euboa, dos
barcos con soldados alemanes, cañoneando y ametrallando sus
blancos hasta asegurarse de que no sobrevivía nadie. El día
9, repitió una acción semejante con dos barcos que
transportaban cazadores de montaña alemanes de permiso desde
Creta al continente. Por falta de munició n, el último
de ellos fue abordado y hundido con explosivos. George Brenmer,
miembro del comando de abordaje, llevó algunos alemanes al
Torbay para identificarlos, pero Miers le espetó que
"los submarinos no hacen nunca prisioneros". Cuando preguntó
más tarde por sus prisioneros, Brenmer fue informado de que
habían sido ametrallados en el agua. Sólo se salvaron
algunos alemanes que saltaron del barco antes de que fuera abordado
(entre ellos, el capitán del barco, apellidado Ehlebracht).
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