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Desastre en Noruega
(abril 1940)
En abril de 1940,
la U-Bootswaffe disponía de 48 submarinos: 9 menos que al
comenzar la guerra. 32 de ellos (18 de las 26 "piraguas"
del tipo II y 14 de los 22 U-Boote "de altamar") fueron
asignados a la invasión de Noruega: finalmente terminarían
participando 22 Einbäume y 20 de los tipos VII y IX. Con esta
operación -reclamada por el OKW desde el comienzo de la guerra
y por Raeder desde comienzos de 1940-, a partir del 9 de abril,
la Kriegsmarine se adelantó a la prevista invasión
aliada, evitó que le cerraran la salida al Atlántico,
y obtuvo nuevas bases para su flota. Además, los alemanes
pudieron descifrar entre el 30 y el 50% de las comunicaciones de
radio inglesas, lo que permitió hundir cuatro submarinos
británicos y capturar otro (HMS Seal).
Para los U-Boote, se trató de la primera operación
en la historia en que el arma submarina hubo de cooperar con la
flota de superficie
y con la aviación. Su misión era impedir un desembarco
aliado. Cuatro submarinos no llegarían a tomar parte en la
operación: el U 31 (tipo VIIA) se convirtió el 11
de marzo mientras navegaba en superficie en Jadebusen, cerca de
Wilhelmshaven, en el primer U-Boot hundido por un avión (un
Bristol Blenheim británico) en la segunda guerra mundial:
murieron 58 personas (toda la tripulación más 10
obreros).
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