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El nacimiento de la
nueva U-Bootswaffe
Hitler ridiculizó
en Mein Kampf (1925) y en artículos en la prensa los
planes de rearme de la Armada de la República de Weimar,
afirmando que no era posible enfrentarse a Inglaterra si
no se disponía de buques de superficie más pesados
que los británicos. Ya al final de la Gran Guerra, convaleciente
en un hospital de Baviera, quiso ver "un golpe de la Armada,
que podría ser liquidado en pocos días" en lo
que terminó siendo la "traición" que llevaría
a la "capitulación". En el mismo 7º capítulo
del primer volumen de Mein Kampf, dedica un apartado a la
"errónea política de construcción naval",
acusando de mediocridad a la cúpula de la Armada (y afirmando
que esa mediocridad se ha contagiado al Ejército) por construir
barcos menores que los de los ingleses: "precisamente una flota
que no puede competir en número, tiene que superar esta deficiencia
con la superior capacidad de combate de cada uno de sus barcos".
Hitler identifica mayor capacidad de combate con cañones
de mayor calibre, y barcos de mayor blindaje y desplazamiento.

La Armada de la República de Weimar (que entretanto había
adoptado el nombre de Reichsmarine, Armada imperial) planeaba desde
antes de que Hitler escribiera Mein Kampf burlar las limitaciones
que le había impuesto el Tratado de Versalles (en concreto
el artículo 191, que prohibía la construcción
de submarinos). En 1922, tres astilleros alemanes (Vulkan de Hamburgo
y dos del consorcio Krupp: Germaniawerft de Kiel y Weser de Bremen)
fundaron en La Haya la compañía N.V. Ingenieurskantoor
von Scheepsbouw (IvS), que, además de para Alemania, preveía
diseñar sumergibles para Argentina, Italia, Suecia y España.
El ministerio de Marina alemán financió a IvS desde
1925, año en que Turquía encargó dos
submarinos.

Por iniciativa de Canaris, la Reichsmarine había creado una
sección de adiestramiento para submarinistas (Au: Ausbildung),
que en noviembre de 1926 se encomendó al almirante Spindler.
Esta sección, formada por antiguos submarinistas, se encargó
de probar los dos submarinos diseñados por IvS a partir del
antiguo tipo UB III y construidos en 1927 en Feijenoord (Rotterdam),
antes de que fueran entregados a Turquía en 1928. Gracias
a este primer éxito, IvS consiguió nuevos encargos
de Finlandia, Italia, Suecia, Rumanía, Chile, Argentina y
Rusia. En verano de 1930, los alemanes probaron dos submarinos de
tipo medio construidos por IvS en y para Finlandia
a partir del tipo medio UB III y del minador UC III.
Basándose en el tipo UB III, IvS construyó un submarino
pesado (763 toneladas en superficie, 973 en inmersión, velocidad
máxima en superfice 19,7 nudos, 72,4 metros de longitud)
en los astilleros Echevarrieta y Larrinaga, de Cádiz, cuyo
propietario, Horacio Echevarrieta y Maruri, no actuaba por encargo
expreso del gobierno español. Técnicos alemanes ensamblaron
las piezas que llegaban desde los astilleros de Feijenoord. Botado
el 22 de octubre de 1930 con la denominación provisional
de E-1, sus pruebas de mar se iniciaron en mayo de 1931 a cargo
de oficiales submarinistas alemanes encabezados por Lothar von Arnauld
de la Perrière, máximo "as" submarino de
todos los tiempos (196 barcos hundidos, 456.216 TRB). Entre los
oficiales se encontraba Harald Grosse, futuro comandante del U 34.
Echevarrieta trató de vender el E-1 a la Armada Española
por 13 millones de pesetas, pero acabó vendiéndolo
a la Armada Turca (Arnauld de la Perrière era profesor de
la Academia Naval turca) por 9 millones. La entrega se realizó
en Valencia el 27 de diciembre de 1934. Durante el viaje a Turquía
del E-1 (rebautizado Gür), toda la tripulación
excepto cuatro oficiales eran alemanes. El Gür sirvió
en la Armada Turca hasta 1947.
En 1931, la Reichsmarine encargó dos "acorazados de
bolsillo" (Graf Spee y Scheer) que sobrepasaban
en 2.000 el máximo de 10.000 toneladas impuesto en Versalles
para los cruceros. En diciembre de 1932, el almirante Erich Raeder
(jefe del Estado Mayor de la Armada -OKM- desde octubre de 1928)
aprobó un plan que preveía la construcción
de 6 acorazados, 1 portaaviones, 6 cruceros pesados y 16 U-Boote.
Entre éstos, además de los medios y pesados, se pensó
incluir sumergibles de 250 toneladas. El primero (CV-707 Vesikko),
basado en los tipos UB II y UF de la primera guerra mundial, se
terminó en el astillero Crichton-Vulcan de Tuku (Finlandia)
en abril de 1933. Ya el 3 de enero había comenzado el primer
curso para comandantes de submarinos (el Vesikko se usó
hasta otoño de 1934, cuando quedó alistado en la Armada
finlandesa), y a fines de ese mes, tras tomar el poder Hitler, la
Reichsmarine "recuperó" el nombre de
Kriegsmarine.
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